El vampiro a través de las culturas

Quizás pienses que la figura del vampiro fue extendida y reconocida mundialmente luego de ciertas obras literarias importantes como "Drácula" de Bram Stoker, las "Crónicas vampíricas" de Anne Rice, o, más recientemente, la saga de "Crepúsculo" de Stephenie Meyer. Es sabido que tanto los libros, como las películas de que han surgido a partir de estos, han alcanzado una popularidad extrema, y no es casualidad. La verdad es que no importa cuántas producciones más se realicen sobre vampiros, sin duda seguiremos viéndolas porque este monstruo simplemente nos fascina: criaturas nocturnas y muy hermosas, que gozan de la inmortalidad gracias a su alimentación a base de sangre humana. Suena la mejor opción en monstruos en caso de poder transformarse en uno, ¿no?

Por desgracia, hoy vengo a pinchar la burbuja que nos han vendido a través del arte durante mucho tiempo. Pues la realidad es que, originalmente, los vampiros no eran para nada atractivos, ni vivían una vida de lujos a través del mundo. Su aspecto, si bien varía según la cultura en la que investiguemos, siempre resulta en una figura aterradora y hasta grotesca. Efectivamente, eran verdaderos monstruos a los cuales temerles.

El día de hoy voy a compartirles solo algunas de las múltiples, y diferentes, representaciones del vampiro a través de distintos civilizaciones en el mundo. Viajaremos a través del tiempo, por algunos continentes y países, para descubrir cómo eran antiguamente estos sangrientos monstruos de la noche.

Algul

Es una de las figuras de la noche más temidas, proveniente de las culturas árabes del norte de África. Se trata de una vampiresa demoníaca que puede tomar forma tanto de una mujer bella, como una de apariencia vulgar. Más esta es solo una de las versiones, puesto que en otras se la describe de una manera abominable: una vampiresa con cuerpo alargado y con alas, pero sin cabeza. En centro de su pecho posee una gran boca, y en vez de piernas, tiene en su lugar aproximadamente de seis tentáculos. 

Su alimentación, como era de esperarse, se trata de sangre humana pero no de cualquier persona, sino de bebés fallecidos. Según narra la tradición, estos bebés eran los que habían nacido en una familia poco dedicada a la religión islámica. Por ello, la única forma de evitar que la Algul se acercara, era siendo buen creyente y orar, pues las palabras sagradas la mantenían lejos.

Baital

Perteneciente a la mitología hindú. Este ser suele aparecerse principalmente en las zonas rurales. El tamaño de este vampiro es relativamente pequeño, pues lo máximo que alcanza a medir es un metro.  La mitad superior de su cuerpo es como el de un hombre, pero en la inferior se asemeja más a un ave. Posee alas negras, que, según relatan, son sus mismos brazos, los cuales puede transformar a su antojo. 

Este vampiro afortunadamente no ataca humanos, sino que va tras el ganado, alimentándose de su sangre. Suele vivir en las montañas, alejado de la civilización y no existe ninguna forma de evitarlo, ni alejarlo. No se posee mucha más información sobre el Baital.

Civatateo

Proviene de la mitología azteca, pero hasta el día de hoy se cree en su existencia en algunos lugares de México y Guatemala. Es una vampiresa que en la creencia azteca se tenía por una deidad lunar, con una apariencia hornada, rodeada de joyas y hermosas ropas. Actualmente, solo se la representa como una mujer común, pero con una tez muy pálida.

Es el caso de una vampiresa "accidental", que tras fallecer dando a luz, no recibió un ritual funerario adecuado, y por ello terminó convertida en un monstruo. Vaga por las calles buscando bebés recién nacidos que, tras su mordida, la pequeña víctima contrae una extraña enfermedad y, más tarde, muere. Para evitar este horrible destino, cuenta la tradición que se le debe colocar a los bebés, en las plantas de sus pies, harina de trigo. No se explica el por qué de este contrahechizo pero es la única solución que se conoce, dado que no hay forma de acabar con la Civatateo.

Alp

Su origen se da en el folclore alemán y puede ser considerado como uno de los vampiros del sueño, ya que ataca a sus víctimas mientras duermen, y es bastante similar a los íncubos. Existen varias versiones sobre su apariencia según el paso del tiempo: generalmente se lo representaba más como un espíritu, o una energía, que como un vampiro de cuerpo físico, pero igualmente buscaba víctimas para atacar (sobre todo mujeres). 

Una de sus formas más actuales es la de un hombre que perfectamente podría hacerse pasar por un humano corriente. Su apariencia se describe como la de un apuesto caballero, aunque también puede parecer un demonio humanoide. Lo más probable es que esta versión del Alp sea la que haya inspirado la visión que tenemos sobre los vampiros hoy en día. 

Si bien suele atacar mujeres, especialmente cerca de sus pechos (pues, según dicen, la leche materna prolonga su propia vida), no se limita en atacar hombres también. Esto lo hace mordiéndolos en sus pezones, dado que, según la simbología esotérica, el pezón masculino sangrando tiene que ver con la fuerza y la virilidad, de esta manera el vampiro obtiene más poder. 

No se conoce una manera de evitarlo o acabar con él.

Vrycolaca

Este vampiro nace en Grecia y hasta el día de hoy se cree en su existencia en las zonas rurales. Su aspecto es simplemente humanoide, y es un vampiro "accidental" que murió de una forma repentina, sin haber podido pasar al más allá. Por ello se encuentra condenado a vagar por toda la eternidad, perturbando a los vivos. Nuevamente, más que parecer un vampiro como los que conocemos, tiene en realidad similitud con un espíritu. 

Puedes saber que está cerca cuando oyes golpear puertas o ventanas, en una noche sin viento. Suelen introducirse por las chimeneas de las casas para atacar a sus víctimas y absorberles su vitalidad. La manera de evitar este ataque es haciendo caso omiso a los ruidos o las voces, las cuales produce intencionadamente para captar la atención. A veces llama por su nombre a la víctima que va a asaltar esa noche, y esta puede eludir la muerte al ignorarlo, o responderle que esa persona ya ha fallecido. Luego, si el Vrycolaca pregunta quién fue la persona que respondió, se debe decir un nombre falso para terminar con la situación porque, de lo contrario, volverá en un futuro.

Seguramente, tras haber leído esta información, tu perspectiva sobre los vampiros pudo haber cambiado un poco, ¿verdad? Sin duda alguna hubo una larga recopilación de información sobre  el vampiro en diferentes culturas, donde se tomaron y mezclaron ciertos aspectos, hasta llegar a la imagen que tenemos hoy. Pero, a pesar de que las versiones originales antiguas sean aterradoras y para nada bellas, no cabe duda que son interesantes de conocer. Y más aún, es intrigante ver cómo cada lugar tiene su propia figura del vampiro, guardando siempre la extraña coincidencia de su inclinación a beber sangre...

Aún quedan muchos más vampiros por conocer, así que si quieres saber sobre ellos ¡déjamelo escrito aquí abajo, en un comentario! Buenas noches para todos.

Comentarios

  1. Sos re crack. Me encanta como escribes. Si en algún momento te interesa publicar algún cuento o artículo de alguien más, avisame y charlamos.

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    1. Muchas gracias! Sí obvio que me interesa ☺️ escríbeme nomás

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    2. Lo que quieras mandar puedes hacerlo al Gmail laslucesmalas@gmail.com

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